El Ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, junto a la vicegobernadora de Misiones, Sandra Giménez, y los titulares de las carteras sanitarias de Misiones, Santiago del Estero, Formosa, Chaco y Jujuy presentaron hoy los avances alcanzados con la implementación del Plan para la Reducción de la Mortalidad Materno Infantil, de la Mujer y la Adolescente, en el marco de la celebración del Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer.
“Evitar la muerte materna e infantil es la mejor empresa que podemos emprender, pero es una tarea que no podemos encarar solos, por eso celebro que el plan que estamos presentando sea fruto del trabajo consensuado con las provincias”, expresó Manzur en Sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza, al abrir la jornada “De la estrategia a la acción”, organizada por la cartera sanitaria nacional en conjunto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
El acto contó con la participación del Coordinador Residente del Sistema de Naciones Unidas en Argentina, Martín Santiago, el secretario de Políticas y Programas Sanitarios del ministerio de Salud, Máximo Diosque y el subsecretario de Salud Comunitaria de esa cartera, Guillermo González Prieto. Estaban presentes también los ministros de Salud de Santiago del Estero, Luis Martínez, de Formosa, Aníbal Gómez, de Misiones, José Guccione, de Chaco, Francisco Baquero de Jujuy, Víctor Urbani, de Tucumán, Pablo Yedlin y de La Rioja, Gustavo Graselli.
“Continuar en el camino de la disminución de la mortalidad materna e infantil en el país es nuestra obligación pero además son dos de las metas que plantean los Objetivos de Desarrollo del Milenio, establecidas en el marco de la Organización Mundial de la Salud –señaló Manzur–y por eso estamos avanzando con rigor técnico, científico y apoyo político para alcanzar el éxito de la iniciativa”.
El funcionario agregó que “sabemos que estas metas no se alcanzan de un día para el otro y también es una realidad que estos indicadores, los de mortalidad infantil, son inversamente proporcionales al grado de escolaridad que tienen las madres, por eso la tarea es inmensa y transversal a todas las políticas de Estado”.
Por su parte, el representante de Naciones Unidas en el país celebró el “esfuerzo de la Argentina” por presentar un plan para reducir la muerte materna e infantil, una causa por la que –dijo– “mueren más de medio millón de mujeres en el mundo en complicaciones del parto”. Asimismo, agregó que “a nivel mundial se producen 20 millones de partos en malas condiciones por año, situaciones en las que mueren el 15 por ciento de las madres y de los 175 millones de embarazos anuales, más de la mitad son no deseados”.
En la Argentina, los resultados de la salud materna, infantil, de los adolescentes y de las mujeres no son aún satisfactorios, si se comparan las tasas de mortalidad con otras naciones de la región. A su vez, la distribución de la mortalidad en el país es muy desigual: un recién nacido o una mujer embarazada tienen mayores probabilidades de vivir en la región patagónica o en la ciudad de Buenos Aires que en el noroeste (NOA) y el noreste (NEA). Por ejemplo, en la provincia de Neuquén la mortalidad neonatal es la mitad de la tasa nacional, mientras que otros distritos triplican esos números.
La tasa de mortalidad infantil en Argentina pasó de 13,3 cada mil nacidos vivos en 2007 a 12,5 cada mil nacidos vivos en 2008. Respecto de la tasa de mortalidad materna, que refleja el riesgo de morir de las mujeres durante la gestación, el parto y el puerperio y se calcula cada diez mil niños nacidos vivos, pasó de 4,4 cada diez mil nacidos vivos en 2007 a 4 cada diez mil nacidos vivos en 2008.
El panorama en las provincias es disímil y es por eso que cada una de ellas establece sus propias metas en el marco de la implementación del plan.
Para reducir las tasas, el plan promovido por la cartera sanitaria nacional, a través de la Secretaría de Promoción y Programas Sanitarios, se centra en detectar las principales causas que desencadenan la muerte de mujeres, adolescentes, niños y niñas del país con el fin de actuar sobre ellas y tiene como principales objetivos la reducción de la mortalidad infantil (en sus dos componentes: neonatal y post neonatal), la mortalidad materna, el embarazo en la adolescencia no planificado, la incidencia y mortalidad por cáncer cérvico-uterino y los egresos hospitalarios por aborto.
En líneas generales, se busca focalizar en los procesos de gestión, recursos humanos, insumos e infraestructura que resulten un obstáculo para la correcta atención de la población en cada provincia. Esto implica el trabajo coordinado entre el Ministerio de Salud de la Nación y los ministerios provinciales.
Durante la jornada de hoy, los funcionarios de la cartera sanitaria nacional detallaron los avances en relación a la capacitación en servicio, el progreso en el diagnóstico del cáncer cérvico-uterino y el armado de redes perinatales.
Además se abordaron las “Estrategias aplicadas para la reducción de barreras de acceso en salud sexual y procreación responsable”.
Por último, el Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES) tiene previsto realizar el lanzamiento del Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva (OSSyR) de Argentina.